por Ricardo Vivas Arroyo | Jun 4, 2026 | Testimonios
Mi corazón está muy agradecido con Dios, porque en días pasados me empezó un dolor en el vientre y por tres días lo aguanté hasta que se volvió insoportable y fui al servicio médico de la escuela. El doctor me hizo varias pruebas y me extendió un pase para servicios de urgencias del Seguro Social, con un cuadro de apendicitis.
Yo estaba asustada, me fui a casa y le dije a mi papá mostrándole el parte médico. El me dijo que me apoyaba en lo que yo decidiera. Yo le pedí que me llevara a Urgencias. Él me contestó que sí, pero que antes oráramos para que Dios me diera paz, pues no era bueno que yo tuviera temor. Llamo a mamá y a mi hermano a la sala y todos oraron por mí, mi papá le pidió a Dios que me diera su paz que guarda nuestro corazón y pensamientos en Cristo Jesús y cuando terminó de orar, vino a mí esa indescriptible paz de Dios, y aunque el dolor no se me quitó, le dije a mi familia que decidía esperar que Dios manifestara su sanidad en mí, pues ya no sentía miedo.
Pasaron varios días y el dolor era constante y por momentos se agudizaba, pero la paz de Dios permanecía en mí. Mi papá me preguntaba cuando llegaba del trabajo, como me sentía y que no olvidara que siempre me apoyaría en lo que decidiera, pero también me decía, Dios quiere hacer un trato contigo, dale lo que te está pidiendo. Varios días después, hablando con Dios abrí mi corazón y hablé con Él y entonces Él me sanó, en un momento se fue el dolor y la inflamación, ya pasó una semana, y no ha vuelto más, me siento como nunca, pero además amada y con la certeza de que Él me sanó. ¡Aleluya!
por Ricardo Vivas Arroyo | Jun 4, 2026 | Testimonios
Por tres años nuestros hermanos Perea, Daniel y Socorro, han discipulado a un grupo de personas, haciendo reuniones en su casa, en Lomas de Cocoyoc, Morelos, los jueves y viernes cada semana. Nuestros hermanos Perea han trabajado por muchos años en el ministerio con gran amor por el Señor, evangelizando y discipulando a mucha gente.
Hace cuatro años encontraron la página de la iglesia Adullam y su hijo Daniel bajó, imprimió y les proporcionó los estudios de la Sana Doctrina. los últimos tres años la han enseñado al grupo de hermanos que se reúnen en su casa. Entender la verdad ilumina y poco a poco Dios obró, de modo que hicieron contacto conmigo por medio de la página, y el año 2012 les visité por primera vez, en el 2013 los visite nuevamente por dos semanas jueves y viernes; este 2014 nuevamente Dios nos concedió visitarlos. Lo especial era que había cinco hermanos que querían bautizarse, sobre todo porque los domingos no había reuniones y cada familia se había integrado a alguna iglesia cercana a sus casas. este evento fue histórico, por el testimonio que Dios puso en sus corazones. Les lancé el reto, de reunirse los domingos, lo que implicaba cambiar sus rutinas, dejar sus lugares, emprender la aventura de iniciar una iglesia, dejando la comodidad de lugares funcionando, por el arduo trabajo de picar piedra, con todas las carencias de una obra que empieza.
El domingo 14 de abril se efectuó la primera reunión y la presencia de Dios fue gloriosa. Daniel hijo ministró y el gran paso se dio. ¡Gloria a Dios!El sábado 13, mi esposa y yo salimos muy felices y tomamos la autopista para regresar a México, el tráfico era intenso, pero llevábamos buen paso, después de Tepoztlán, alcanzamos a una decena de carros, al frente iba un autobús de pasajeros, en un tramo con suficiente visibilidad, una camioneta delante de mí se abrió para rebasar y yo la seguí, fuimos cruzando carros y acercándonos a una curva, de pronto apareció un camión remolcando dos salchichas, la camioneta delante de mí, se metió forzadamente atrás del autobús, los carros iban tan pegados que no había espacio para que yo hiciera lo mismo, si lo intentaba, podría rebotar en alguno y chocar de frente con el camión, en fracción de segundos tuve que decidir, del lado izquierdo estaba el voladero, así que aceleré a fondo e intenté ganar al autobús, nadie frenó, mi costado golpeó al trailer que venía, el impacto fue muy fuerte, la camioneta rebotó y con la parte posterior derecha golpeó al autobús, provocando que girara a la derecha y chocara contra el cerro, por el impulso la camioneta giró y golpeó contra el cerro por todo el costado izquierdo provocando que los vidrios se rompieran y nuestras cosas volaran hacia el cerro, el frente de la camioneta giró, pero la llanta izquierda trasera estaba horizontal, de modo que se inclinó deteniéndose como a 280 grados, y el autobús se detuvo como a un metro de la camioneta, por las fotos vimos que el vidrio de mi ventana estaba intacto, las bolsas de aire no se abrieron, mi esposa estaba orando en lenguas. el tanque de gasolina se abrió, el combustible goteaba. pronto llegó la ambulancia, nos llevaron a Cuernavaca a un hospital, nos sacaron radiografías y ultrasonidos, llegó el gestor del seguro y pidió mi declaración, llegaron mis hijos Edna y Zab; Edna se fue con el gestor para ver a los afectados y llegó el perito de la policía federal, también le firmé una declaración, el oficial fue muy gentil y me tranquilizó con respecto a los daños a la autopista.Cuando regresó Edna nos platicó que al principio los federales estaban presionando mucho, ella iba orando en lenguas y tomo dominio sobre sus mentes sometiéndolos a la obediencia de Cristo, se puso de acuerdo con el del trailer con respecto a la grúa de arrastre de su tractor y las salchichas, pagó una parte, después regresó con la policía, y le dijeron que si todo se había arreglado, no me iban a consignar al MP, que podía ir por nosotros al hospital, todo estaba resuelto, sin multas ni cargos. mi ultrasonido, aunque no detectó problemas por el accidente, detectó un tumor en el riñón izquierdo de 28.4 mm y arenas en ambos riñones, algo que no sabía, pero que ahora podemos orar por ello. Mis hijos Noemí y Eliseo nos hablaron, estaban orando y al pendiente. Justo en el momento del accidente, el hermano Miguel Pérez se encontraba en una reunión en una iglesia de Morelia, cuando Dios le dijo que orara por nosotros y hablara con Zab, quien le platicó que nos habíamos accidentado en la carretera, pero que no sabía la gravedad, que Edna estaba en eso y que ambos saldrían para localizarnos y le informarían, el hermano estaba dispuesto a ir a Cuernavaca para vernos, pero no fue necesario. Dios le avisó para que orara por nosotros. ¡Gloria a Dios!Regresamos a casa muy agradecidos, habíamos visto la mano de Dios en todo. Edna tomó fotos de la camioneta después del arrastre y pongo unas para que puedan apreciar la mano de Dios, que nos permite seguir acá con el único motivo de servirle y acabar nuestra carrera con gozo. El domingo siguiente tuvimos la Cena del Señor en la iglesia y pude predicar y testificar de la bondad de nuestro amado Señor. Hay cosas que resolver, pero estamos aún aquí, gozosos y dispuestos, agradecidos y comprometidos con el dueño de nuestras vidas. ¡Aleluya!…
por Ricardo Vivas Arroyo | Jun 3, 2026 | Testimonios
En mayo mi hermano cayó en la cárcel inculpado de un crimen que no cometió, lo cual trajo tanto a mi mamá Martha como a mí mucha angustia, pues no podíamos pagar una defensa legal adecuada. Esto me provocó muy fuertes dolores de cabeza y el doctor me dijo que mis nervios estaban inflamados a causa del estrés, que debía calmarme y me dio un tratamiento, que no alivió ni la tensión ni los dolores de cabeza. Fue entonces que me volví a Dios, porque tenía años de no congregarme, volví a la iglesia y le pedí a Dios de su misericordia y después de varias semanas de dolores, Dios me perdonó, me recibió y me sanó. ¡Qué bueno es Dios! ¡Alabado sea su Nombre! Ya empecé a congregarme regularmente y a edificar mi fe con su Palabra. Platiqué con el pastor y él oró por mi mamá, que está sufriendo mucho por el problema de mi hermano, y también oró por mi hermano José Pedro, para que Dios obre en estas circunstancias y ellos abran su corazón y reciban la salvación por medio de Cristo, pero además, obre claridad en su caso y salga la verdad a la luz y él sea absuelto de todo cargo. Dios me ha dado su paz sobrenatural y tengo la plena confianza que todo esto está obrando para bien, conforme a sus promesas y sus principios de vida, y estoy segura que mi familia vendrá a Cristo y Dios nos sacará con su poder de esta tribulación tan grande para nosotros. ¡Aleluya!
Tania Barroso, Iglesia Cristiana Adullam, Naucalpan.
por Ricardo Vivas Arroyo | Jun 2, 2026 | Testimonios
Un niño fue atropellado, lo vi a media calle, tenía su cara golpeada, su fémur derecho fracturado, su hombro lastimado y con mucho dolor, con dificultad se arrastraba hacia la acera. Cuando lo vi corrí a él y le dije: Dios quiere que le conozcas y le recibas en tu corazón, quiere perdonar tus pecados… El niño se llama Rodrigo, estaba desesperado y confuso, pero de inmediato Dios obró algo, el niño me miró y su rostro cambió, como si todo alrededor no existiera y estuviéramos solos él y yo, hablando directamente con Dios. sus ojos me miraban y me escuchaba con atención, parecía que el dolor se había ido y abrió su corazón, para pedirle a Cristo que lo perdonara y viniera a su corazón…
Momentos después llegó la ambulancia, los paramédicos lo atendieron, yo me aparté, pero pude ver su rostro lleno de la paz sobrenatural, la que sólo Cristo puede dar,
Al día siguiente hablé con su tutor, don José, quien me comentó que Rodrigo es, era un niño precoz, que ya tomaba y fumaba, que anteriormente había chocado una camioneta y que nunca lo obedecía.
Yo creo que Dios llegó a su vida en el momento preciso, yo creo que Dios ya ha obrado cambios en su vida, antes de que se destruyera o hiciera cosas más graves… Dios es oportuno, perfecto, su amor infinito… y es un Dios de Paz.
por Ricardo Vivas Arroyo | Jun 1, 2026 | Testimonios
Damos toda la gloria a nuestro Dios, porque en su misericordia sanó a la niña Georgina de la Luz Guzmán. Tenía cáncer y estaba bajo tratamiento de quimioterapia, pero después de orar y creer en el poder de Dios, los últimos exámenes mostraron que ya no había cáncer. ¡Gloria a Dios! Los médicos ha querido seguir el tratamiento y hablan de un transplante de médula, pero es sólo gracias a Dios que ella está bien y para Él la gloria y alabanza.
por Ricardo Vivas Arroyo | May 31, 2026 | Testimonios
Agradezco mucho a mi Señor Jesús, porque después de 7 meses de no tener trabajo, buscando y esperando en Dios, Él me enseñó a ser paciente y me concedió tiempo para dedicarlo a Él. Yo buscaba un trabajo de limpieza, pero Dios abrió una oportunidad en un almacén, donde me encuentro muy contenta y agradecida. Dios nunca falla, siempre cumple sus promesas. Mientras esperé, Dios fielmente proveyó en diferentes maneras. Amo mucho a nuestro amado Jesús. Dios les bendiga.
Gaby Licea